domingo, mayo 01, 2011

¡Por favor, mucho animo!

No es fácil el entender y saberse en el desempleo. La cabeza llena de preocupaciones. El sentirse frustrado. El sentirse que la mediocridad esta en uno y no deja avanzar a ninguna parte.

頑張ってください (Gambatte kudasai). Unas palabras tan simples. Difieren mucho del clásico Suerte. La suerte es una cuestión de probabilidad. Una cuestión de agencia de viajes como diría Sabines. Échale ganas seria algo más aproximado. Si, creo que palabras de aliento son muy buenas hoy en día. Y creo que entendiendo el sentido de esas palabras, encuentro que es el sentirse vivo, pero sobre todo, sentirse útil. El trabajo dignifica al ser humano, aunque claro, no todo es color rosa en la historia (sobre todo por lo que trabajo significa hoy en día... sabes a lo que me refiero).

Animo fue lo que necesite constantemente en estos últimos meses. Las cosas no se dieron en el anterior trabajo, fui desechado (no encuentro una mejor palabra) y anduve buscando algunas oportunidades en algunos sitios. Sintonice la misma novela que ya había visto hace algunos años. Pero gracias a que las puertas no se cierran, encontré una y pude abrirla.

Poca gente suele hoy en día confiar en otra persona. Depositar la confianza y esperanza de que hagas bien las cosas. Pero... ¿que pasa cuando te ocurre precisamente eso? Creo que lo menos que uno puede hacer es defraudar a aquellos que tienen un poco de fe en ti. Y eso creo, es lo que me mantiene con la mente ocupada, y una sonrisa ya ahora si en vez de esa pálida mascara que solía cubrir el rostro lleno de frustración. Las cosas pueden cambiar así que no estaré confiado. Siempre en guardia y no volver a pasar lo mismo.

Puede ser que el día de mañana igual no reconozcan mi trabajo, pero tengo la certeza absoluta de que el trabajo y esa experiencia significaran para mi aprendizaje. Una historia nueva que contarse.

Que Gambatte Kudasai sea un mantra en tu cabeza. Repetir constantemente que se puede hacer lo mejor siempre. Dar el mejor esfuerzo. Espero tu hagas tu parte. No necesitamos seguir quejándonos... necesitamos actuar.

Échale ganas, también.



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