martes, junio 11, 2013

31+

Podría decir que tengo todo lo que puedo tener. Pero no es así. Pienso que tengo lo que necesito. En realidad no tengo nada. De alguna manera me siento vació, a pesar de que tengo mucho.


Hoy amanecí con el corazón seco. Y me acorde que cumplo años. 31 para ser exactos. 
No me siento bien. Miro a mi alrededor y veo un cuarto seco. Mira arriba y veo solo un techo que me mantiene seco. Logre salir de las cobijas un poco apenado conmigo. No me siento con ánimos de continuar.

Desde el patio trasero de mi corazón, me puse a pensar en como he llegado a esta situación. Acuso a la falta de honestidad conmigo mismo. No puede ser de otra manera. Si, es por una falta de honestidad conmigo mismo.

Me vi inmerso en una situación de la que pude escapar pero me sentí en la necesidad de permanecer. Y ello fue causando un deterioro de mi corazón, que igual me importa poco. Ya estaba asfixiado desde antes. Lo que me importaba era el daño que estaba ya por tener en mi alma.

Ha pasado bastante tiempo desde que me sentí alegre, sobrio. Y aunque pudiese decir que estoy feliz, no es más que una mentira bien dispuesta. Me siento infeliz porque no he podido completarme en ningún sentido, ni profesional, ni personal ni en ningún otro sentido. 

No tengo trabajo. Mi conciencia me dice que tal vez es porque no soy tan bueno como pienso. Mi corazón dice que es porque no tengo la preparación necesaria. Mi sentido común dice que porque soy un idiota que no se ha arriesgado a tomar riesgos. En realidad es una mezcla de todo lo anterior. 

Si bien recuerdo yo tengo la culpa ya que no asumí el riesgo de emprender una experiencia fuera de casa. Luego confié en la gente a mi alrededor al tener un trabajo "decente" pero poco prometedor. Lo peor de todo es que deje sentimientos en m@ti. Y ella dejo sentimientos en mi. Luego fui despedido sin misericordia (y gracias a la depresión gringa que se atravesó en esos momentos) y botado nuevamente al cesto de la basura. Sin m@ti, por supuesto.

Después comencé una nueva aventura. Esta vez era un trabajo de condiciones a larga distancia, con control sin tenerlo en si y con un cuarto de 3.5 m². Allí conocí a Kana. Su atención pero sobre todo su mirada me dejaron embelesado.

Y mi corazón pareció encontrar alguien con quien estar. 
Parecía desbocado y alegre. 
Parecía un corcel salvaje. 

Pero la velocidad con que iban las cosas en mi cabeza hicieron que se saliera de control. Y necesito un freno. ¡Vaya que enfrenón! Las distancias entre corazones a veces son necesarias. Y mi corazón se encontró tan distanciado del de Kana en un momento de sinceridad.

Hubo una primera. Hubo una segunda. Y después, simplemente siguió el silencio. Kana a la distancia.

Dicen que el tiempo lo cura todo. El tiempo no sabe de eso. El tiempo es tiempo, y nada más. El tiempo solo siguió su curso. Y no derivo en una linea alterna. Una linea que al menos dibujara una cara sonriente. Y siguieron otras oportunidades. Y el animo de ayudar a la gente. Pero es difícil cuando la gente que se supone es tu amiga, se declara tu enemiga. Donde esa misma gente te pide levantar bandera en un barco que se hunde poco a poco y ves como verdaderamente las ratas saben nadar.

Allí conocí a Mina que me logro convencer de que su amistad era sincera. Más no caí en su telaraña. Bueno, en realidad si pague un precio. Y no logre recuperarlo. Y Mina salio de mi gracia para caer en la desgracia. Solo resulto humo de cigarro.

La vida da un montón de vueltas. Y a pesar de sigo con el corazón destrozado, sin una expectativa laboral deseable ni un rumbo fijo claro, sigo con la convicción de que en algún momento, lograre salir de todo el lodazal que he creado y en el que estoy atrapado. Después de un baño y una rasurada, mis pensamientos se han logrado aclarar. Pude haber echado a un lado mi propia historia pero no hubiera sido divertido. Puede que no tenga buena pinta pero es lo que he decidido vivir y es por eso que la decisión de tomar un rumbo claro ahora si, que me defina sea honesta. Al fin y al cabo he decidido ser honesto conmigo mismo por y para todo. ¿Que sigue? 32. Luego 33. Y luego una vida por delante.

Espero que mejore. Mientras Kana sonríe. Espero no equivocarme esta vez. No tengo más tiempo ni un corazón de repuesto.


Kana se fue. Un nuevo momento para comenzar.

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