martes, noviembre 23, 2010

Hagamos de cuenta

Volví al precipicio. Y entonces sentado en la banca en que suelo sentarme y pensar que diablos voy a hacer los siguientes minutos en la banca, es entonces que tengo una visión. Si... una visión.

Me quede pensando en que maldita posición me encontraba frente a la vida.
Vamos a hacer un ejercicio.
Yo hago como que te quiero.
Como que te brindo todo lo que se brindan las personas que se quieren.
Tu entonces haces como que me quieres.
Como que me prestas atención.

Así hacemos como que nos queremos.
Como que yo te brindo mi corazón.
Que te entrego mi mente.
Que mi pena se fue.
Que soy.

Y así el castillo se desmorona.
Ilusión es simplemente eso, ilusión.
Y que el amor no entiendo,
que llega y se va, fácilmente.

Aun siento. Pero no se exactamente que.
Las calles se llenan de niebla.
No... es el velo que me rodea.
Emoción, ¿a donde te has ido?

Hagamos de cuenta que todavía sueño.
Hagamos de cuenta las diferentes maneras.
Hagamos de cuenta que voy. Que vienes. Que vamos
Y que nos encontramos.
Me levante de la banca y me fui caminando por la misma dirección. Costumbre difícil de quitar. Mañana espero ir por otro camino. Si, eso espero.
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