lunes, abril 21, 2008

Buscando cambios... y regresando con enojos

Regresar a casa.

Temporalmente.

Solo tuve dos entrevistas. Una en AVON y otra en EGSA.
Muchas preguntas, muchas preguntas, mucho "
que le ofreces a la empresa", "Porque deseas trabajar aquí . No es algo difícil de contestar, pero si tedioso. Pero no creo que sea por gusto (no siempre) sino por necesidad. ¡¡¡Hay que tragar después de todo!!!

Después de todo, uno ofrece dedicación y algo más a donde trabajamos. Pero entonces... ¿Que le ofrece la empresa a un trabajador?

Solo fui a esas dos, porque la verdad, llega un momento en que uno se desanima. Querer mandar al diablo muchas cosas entre ellas el tremendo estrés y frustración que uno acumula de tantas entrevistas, CV's enviados y hechos bolita o alimento de chimenea. Pero no se de donde saque fuerzas para lo siguiente:


El caso es que el miércoles pasado salio una vacante para jóvenes sin tanta experiencia. Envie mi CV y a los pocos minutos me respondieron. Cita para el siguiente dia en Tlalnepantla. Sabiendo que las oportunidades son escasas, decidí asistir, solo que la entrevista era a las 10 de la mañana en el centro de Tlalnepantla. Y yo en Celaya.

Me levante temprano (a las 3 de la mañana), me bañe y me fui en taxi hasta la central. Me acompaño mi primo. Cogi el bus de las 5 de la mañana y me despedí, con saludos incluidos para toda mi familia (próximos a ver por ellos en vacaciones de Julio). Con algo de sueño y con música de fondo (en el fondo de mis orejas cortesía de Sennheiser) me quede dormido y me desperte al llegar a la entrada a la ciudad de México (no confundir con el D.F. ni Área Metropolitana), rogando porque avanzara el camión, ya que se me andaba haciendo tarde. Llegue a la central del Norte con maletas y lo primero: dejar la maleta encargada (previos $30 pesitos) y hasta la parada el Rosario a conseguir transporte para el centro de Tlalne.

Con 10 minutos de retraso, no comparados con la media hora que me hicieron esperar ("pa' que tengas") y una entrevista curiosa pero no aburrida, entre muchas preguntas lógicas:
  • Entrevistadora: ¿De donde vienes?
  • Yo: De Tlaxcala.
  • Entrevistadora: ¿Y viniste solo por esta oferta?
  • Yo: En realidad, estaba en Celaya, pero vine por la oferta, aunque regularmente vivo en Tlaxcala.
  • Entrevistadora: ¿Y que hacías en Celaya?
  • Yo: Fui a buscar trabajo, al igual que en este momento estoy aqui.
Una entrevista buena, ya que me recomendó ser más abierto, con reservas lógicas pero más participativo para que no me tomen por sorpresa. Termino contándome experiencias de ella y de que también venia de fuera (ella de Morelia). Ya me aplico los exámenes psicológicos (estoy cuerdo, pienso yo), que tal ando dibujando y una palmadita al hombro junto a un nombre y dirección.
Una nueva entrevista por hacer unos minutos después. De vuelta a El Rosario y con dirección a Norte 45, a buscar. No sabia que empresa era donde me tenia que presentar, pero di con la dirección: SIEMENS. Me registre y me atendió una licenciada (guapa por cierto). Y sorprendida por saber de donde venia:
  • Entrevistadora: ¿Tu eres el que viene de Tlaxcala?
  • Yo: Vengo de Celaya, pero si... vivo en Tlaxcala.
  • Entrevistadora: ¿Y porque te interesa este trabajo?
  • Yo: Hay poco trabajo para jóvenes sin mucha experiencia, y pues como me interesa la oferta eso hace que este aqui.
  • Entrevistadora: ¿Vendrías a vivir aqui?
  • Yo: Estuve viviendo un tiempo. Y si, volvería a vivir aqui.
  • Entrevistadora: ¿Tienes novia?¿Extrañarías a tu familia?
  • Yo: No tengo por el momento. Y si, la extraño, pero pues ha veces hay que hacer sacrificios. Y este es uno de esos momentos.
Lamentablemente mi situación geográfica (lease, donde vivo) no ayudo mucho en la elección por parte del interesado responsable de la vacante, ya que me hacia hincapié en mi residencia. Yo respondía que no había problema, que conseguiría un lugar cerca donde residir. Ah, por cierto, la vacante era para trabajar en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Quedaron en llamarme en unas horas, porque tendría que hacer otra entrevista (ahora con el encargado del proyecto). Para no aburrir, pues no me hablaron. Y supongo que algún afortunado ya esta trabajando ahorita en estos momentos. Y yo aqui escribiendo este post.

No todo es malo. Después de todo, cuando una puerta se cierra, otras más se abren (el problema es que toma tiempo). Pero yo así lo veo:
Cada obstáculo en la vida puede ser visto de dos maneras: un bloqueo o una oportunidad.

Mi oportunidad radica en que me ofrecen ayuda para que estudie una Maestría en Ingeniería Industrial. Tal vez a algunos les parezca inútil, que toma tiempo, que podría conseguir trabajo de otra cosa, que me deje dinero. Pero eso es solo temporal, mientras que el beneficio de prepararse se que me dejara un beneficio permanente tanto en mi vida académica como en la profesional. Y lo veo con mi primo. Trabaja poco (bueno, eso veo), investiga cuando hay que hacerlo y gana bien, aunque el sacrificio si fue grande. Pero... ¿quien no se sacrifica por algo?
Mientras me preparare para los exámenes que se vienen. Porque siga buscando empleo o no, no dejare escapar esa oportunidad.

Moraleja: Piensa por ti mismo y si ves una oportunidad en tu vida, no la dejes ir.
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